Maasdam

Leche: Vaca

Tipo: Semi-duro, corteza natural suave y encerada

Materia Grasa: 45%

Maduración: Entre 4 y 12 semanas

Aspereza: Suave a media, dulce y mantecoso

Vino: Syrah

País de origen: Holanda

Región: Diversas regiones

Creado a principios de este siglo como alternativa del Emmental suizo, más caro, el Maasdam ha atraído a un gran número de seguidores. La demanda sigue aumentando; ya está siendo copiado en otros países. Si bien se asemeja al Emmental, tiene un mayor grado de humedad, y por lo tanto es más tierno. Madura más rápidamente que otros quesos holandeses. El sabor es dulce y mantecoso, con un trasfondo frutal; es ideal para servir como aperitivo, con el desayuno o gratinados.

Morbier

Leche: Vaca

Denominación de Origen: desde 2000 y 2001 UE

Tipo: Semi-duro, prensado, corteza natural cepillada

Materia Grasa: 45%

Maduración: Entre 2 y 3 meses

Aspereza: Suave

Vino: Pinot Gris de Alsacia, Seyssel Fleurie o Beaujolais

País de origen: Francia

Región: Franco-Condado

A simple vista, parece que este queso del Jura esté dividido por una línea de moho. En realidad, se trata de ceniza o carbón. Antiguamente se elaboraba con cuajada sobrante de otros quesos. La cuajada del primer día se conservaba cubierta con una capa de ceniza hasta que se incorporaba la del día siguiente. En aquella época, se elaboraba en las granjas del Jura, en invierno. Actualmente, la mayoría es industrial y procede de una misma partida de leche; la ceniza se añade como decoración. Según el reglamento de la Denominación de Origen Protegida del Morbier, que ha cambiado recientemente, este ha de ser siempre con leche cruda. Para los quesos de leche pasteurizada se ha creado Le Caviste de Scey. Este queso tiene la DOP Europea.

Mozzarella

Leche: Vaca o búfala

Denominación de Origen: desde 1996 UE

Tipo: Pasta blanda, fresca, cocido y estirado

Materia Grasa: 45%

Maduración: Entre 1 y 3 días

Aspereza: Muy suave

Vino: Chardonnay californiano o Chablis

País de origen: Italia

Región: Campania

La Mozzarella auténtica se elabora con leche de búfala. En la Campania, al sudoeste de Nápoles, se han criado rebaños de búfalas desde el siglo II d.C., excepto durante el periodo de la guerra en que las tropas nazis los destruyeron al batirse en retirada. Aunque la Mozzarella de búfala está recuperando de nuevo el mercado, sigue elaborándose mucha Mozzarella con leche de vaca, no sólo en Italia sino también en otros países. Sin embargo, no hay comparación entre una y otra. La Mozzarella de búfala posee una textura mucho más blanda y menos correosa; su sabor es mucho mejor. Vale la pena invertir tiempo y dinero en su busca. La Mozzarella italiana se produce en forma de pequeñas bolsas casi ovaladas y se envasa en cuencos o en bolsas precintadas, con suero en su interior. La mayor parte de Mozzarella no italiana se comercializa en Bloques rectangulares. Es de color muy blanco y está recubierta por una piel fina y brillante. La textura del queso joven es elástica y suave y admite el corte. Con la maduración, se reblandece y el sabor se intensifica. Sin embargo, no conviene prolongar demasiado este proceso ya que el queso se estropearía. La Mozzarella de búfala merece que la sirvamos sola, pero las versiones de vaca suelen exigir el esfuerzo de otros sabores. Podemos servir la Mozzarella de búfala cortada en lonchas, con un buen aceite de oliva virgen o moras y kiwy. Podemos utilizarla para la clásica ensalada tricolor, con lonchas de tomate y aguacate, o servirla con gajos de naranja y aceitunas, o con pimientos rojos y verdes asados y tiras de tomates secados al sol. Al cocer resulta muy hilosa. Es el queso ideal para las pizzas y el ingrediente clásico de la especialidad “mozzarella in carrozza”: un sandwich de Mozzarella mojado en huevo y leche y frito. Este queso tiene la DOP Europea.